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Tus Anécdotas
Anda....., cuéntanos algo.............Lo ponemos aquí.
"Primo, déjame la Virgen"
Atanaclás
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Nota aclaratoria: Esta historia está basada en un hecho real, los nombres de los
protagonistas han sido modificados para salvaguardar su integridad física,
social y moral, ya que ahora gozan de un puesto público y respeto en su entorno.
"Aquella Semana Santa se presentaba como siempre, un poco alicortá, pero Podaor
y Tronchao tenían la fe puesta en otro sitio, en las forasteras que iban a venir
y en los modelitos que lucirían ellas en las tan queridas procesiones. Hablando
de procesiones... Tronchao para hacerse el machote hizo una apuesta con su primo
que consistía en llevar una imagen como costalero en la procesión de la madrugá
(6:00 a.m.) el mayor recorrido posible para impresionar al sector femenino. El
plan era perfecto pero la noche del Jueves Santo estaban las discotecas a
reventar de adolescentes y adolescentas con la líbido por las nubes, y los
cubatas y chupitos no paraban de mojar esos gaznates sedientos... Llegó la hora
"H" del día "D" y Tronchao llevaba encima una tajá de 20 kilos sin costillas, tó
magro, "Hoy soy capaz de llevar 800 imágenes yo sólo" decía a viva voz en la
churrería que hay enfrente de la iglesia, y Podaor se tronchaba de risa
adivinando lo que se avecinaba. Al ver el panorama, el primo de Tronchao se
adelantó y cogió la imagen de la Virgen de "La Esperanza" primero, y aquí
comenzó el calvario. La procesión se desarrollaba con normalidad, a vista de
pájaro, dos filas bien definidas a derecha e izquierda por las aceras, y las
imágenes y nazarenos en el centro de la calle, pero había una persona detrás de
una Virgen que iba dando tumbos y que hacía unos ladeones de miedo, que se
acercaba a la imagen peligrosamente y decía "Primo, déjame la Virgen" "Déjamela
ya, que ya estoy bien"... "Que no te la dejo pesao, tira y acuéstate" "Vaya
cuadro que estás pegando" respondía su primo cabreao. Dos viejas que iban detrás
comentaban el suceso y una decía "Ay, mira el pobre muchacho, qué devoción,
seguro que había hecho alguna promesa" y la otra le contestaba "Estás tonta o
qué, pues ¿No te das cuenta que lo que le pasa es que está como una cuba?"
Historias del Melencio
II
Por Nacho.
Hoy estaban dando el parte y he escuchado una noticia que es la leche:
dicen que han descubierto agua en un hemisferio de Marte!!! "Cagon diez", de lo
que somos capaces los ingenieros!!!
Si es que el mundo ha evolucionado mucho, me acuerdo yo de los años
sesenta en nuestro querido pueblo y las cosas que nos pasaban, sobre todo al
Melencio que era como el Jaimito ese de ahora. Le pasaba de "to" pero es que era
mas basto que un bocadillo de tuercas.
Os voy a contar una historia para que veáis lo que ha cambiado el mundo
desde entonces, sobre todo el Melencio.
Trascurrían los años sesenta, y era primavera, con un calor que hacía que
tuviéramos una pájara encima que no veas.
Éramos gañanes todos y estábamos
arando con unas mulas en la Finca Casa las Fuentes. Se acercaba la hora del
almuerzo y Melencio estaba haciéndonos un ajillo pilili, como todos los días.
Sacamos la bota de vino y la hogaza de pan y nos pusimos a comernos las gachas
debajo de un carrasco, cuando de repente, un ruido infernal nos atronó los
oídos. Nos ponemos de pie y Melencio se manchó de vino porque del susto enchufó
el chorro de la bota para la camisa.
Vemos que derecho a nosotros viene el
manijero encima de una cosa roja que tenia unas ruedas como de carro pero de
goma como la suela de las "albarcas". Para aquello como puede al lado nuestro y
un ruido cansino, ron, rolón, ro, ro, ro... hasta que lo para.
-Muchachos, ya ha llegado el "pogreso"!!!! Ya está aquí el futuro!!!! -
-Esto que veis aquí se llama "trastor" y nos va a quitar muchismos
paseos!!-
-Cago en tó dije yo, pues si que parece eso un trasto de verdad, como el propio
nombre indica. Con ese ruido que hace, sale uno más loco que una taona!!
El manigero eligió al Melencio para que se subiese a probar el cacharro ese, que
tenía unos rótulos que ponía en letras plateadas "Barreiros" porque si se mataba
no pasaba na porque era el mas tonto y el que menos araba, encima comía mucho pa
lo mal que araba.
El Melencio se sube al cacharro y coge una besana para arriba y no paraba ni en
los majanos ni na, to tieso palante iba el tío. Un poco antes de llegar a la
raya del monte, el manijero se subió y cogió de las riendas a la máquina
esa y lo encaró otra vez para abajo.
Y... Hala!! el Melencio otra vez para abajo arrollando majanos, matas,
carrasquillos y to lo que pillaba al paso.
Así estuvo dando vueltas y vueltas
hasta que se le acabó, según nos dijo el manijero, el alpiste o gasoil.
Se fue a
por una lata al cortijo y lo volvió a poner en marcha. Después de dos
horas, el Melencio le pilló el tranquillo y el jodío iba más contento que un
conejo.
Aró el más en un rato que nosotros en un día. eso sí, mas torcio que los
espárragos de la Ballestera. Qué contento
estaba el Melencio, cerro arriba y cerro abajo, parece que lo estoy viendo.
Así hasta la hora de comer. Estamos todos sacando el hato para reponer fuerzas y
el Melencio que no viene.
Media hora más y entonces llega todo sofocao y nos dice:
- Es que vengo de la casa de a por una cadena mientras comía.-
- Pero ¿pa que quieres una cadena, so zamarro?-
-Pues pa atar al bicho este mientras como a un carrasco, porque no me fío de
atalo con un ramal na más!!!-
"Ende luego" que lo que no se le ocurra a este Melencio, quería atar al "trastor"
mientras estaba comiendo!!!!
Si, ya le dijimos tos que era un tontarra que no hacía falta que lo atase
con una cadena, que con no echarle alpiste o gasoil, pues ya no andaba. Es
que es mu tonto jodío.
Ahora ya sabemos que con haberle girado la llave, se hubiera parado, pero
es que antes estábamos todos de liego y sin arar.
Nacho
Historias del Melencio
Por Nacho.
Hola a todo el mundo.
Estaba viendo la tele y estaban pasando un documental en Discovery Chanel en el
que decían que estaban sacando unas vacas que les ponían música y no se qué tipo
de alimentación y daban muchos litros de leche cuando me he acordado de una
historia que me contó un amigo de Membrilla.
Paso a relatároslo porque no tiene desperdicio:
Transcurrían los años 60 ó 70 en la localidad Ciudadrealeña de Membrilla, un
pueblo que tiene unas costumbres parecidas a las nuestras con el que guardamos
ciertos paralelismos, salvando las diferencias (celebran San Marcos, les gusta
chisparse, son agricultores como nosotros, pero a la viña le llaman majuelo y a
las aceitunas les llaman olivas
)
Era una mañana de primavera y el pobre Melencio, que así se llamaba el chaval,
estaba cuidando unas vacas que tenían y que ordeñaban toda la vida a mano.
Había estado toda la mañana al sol, viéndolas pastar, y como no se ponía gorra,
pues de tanto darle el sol en la cabeza, pues se le dañaron los sesos y empezó a
ver en vez de vacas, mujeres y pasársele por la cabeza toda clase de tontás.
Por si fuera poco se encontró con un amigo suyo que llegó de la mili, de Ceúta y
le regaló unas revistas de "cabareteras" como el las llamaba y se acabó de
encender. Se fue a su casa todo desesperado y cuando llegó se encontró con que
su padre había decidido invertir en tecnología y había comprado unas ordeñadoras
eléctricas. "Pa que tengamos más tiempo libre y te dediques a sembrar melones"
le dijo. Pero el pobre Melencio vio como funcionaba el aparato y cuando su padre
se fue se le ocurrió otro uso.
El pensó "Si esto chupa como el tío este dice, pues le voy a dar un uso más
práctico"
Así que cogió la ordeñadora y se la puso en "la de mear" y la enchufó. Al
principio le gustó, pero el aparatejo seguía funcionando y funcionando y el
chico ya tenía unos dolores que para que las prisas. Como pudo, alargó la mano y
alcanzó el manual de instrucciones, en inglés. Y aquello succiona que succiona,
hasta que encontró que ponía en castellano: "Si no se le da al botón off,
seguirá succionando hasta los 5 litros"
Como el pobre Melencio no sabía que el botón off era el de apagarlo porque no
sabía inglés y al botón rojo no quería darle por si le daba más marcha, pues se
quedó así enganchado casi media hora.
que llegó su
padre y lo desenchufó.
Desde entonces dicen que se dedicó al cultivo de melones y que cuando veía una
vaca corría asustado.
En las calles de Membrilla corría la moraleja de la historia:
"Si salís al campo sin gorra o boina, se os calientan los sesos y hacéis más
tontás que el Melencio".
Bueno, os quería contar que el otro día estuve de ojeos y aprendí muchísimas cosas, es este mundo la repera y si observas ves de todo, os cuento:
Nos pusieron un autobús y salimos nada más y nada menos que a las 7:oo am. Menudo madrugón, llevaba yo la boca que
parecía al león de la Metro. En el autobús no puede uno ni dormir porque se arma un cacareo que te quedas hasta sordo. Hay que vestirse lo mas de verde que se pueda, claro, todos menos yo que iba con colores lo más vistosos posible, para que me viesen desde lejos, nada de mimetizarme con el medioambiente, porque te dan un tiro que te joden.
El caso es que llegamos a la finca y allí no había todavía ni un cazador, así que después del madrugón , a esperar.
Nos subieron a un remolque, sí, sí, a un remolque, igual que la aceituna y la simiente. Y hala, a salir por ahí botando y pegando porrazos. DE vez en cuando se oye, aaaaaarbool y como no te agaches te da una rama en el cogote.
Seguimos con el día y te dicen: "un tio al suelo" y te has de bajar de un salto, bueno, eso hacían casi todos, porque yo que tengo menos agilidad que Mr. Potato casi me dejo mi virilidad en el lateral del remolque. Me bajo y me dan una bandera. Joder!!
parecía yo a un abanderado de los JJOO pero que en vez de poner España ponía Piensos Biona. Empiezo a andar y me ponen al lado a un chico de Rumanái que el pobre sabía aun menos que yo. El guarda me decía, Tuuuuuuuuuuuuuuu, dile al del gorro que se pare y yo, oye, para un poco que se cabrea el del caballo. Y vaya cosas, el rumano en vez de parar se agarra a andar más deprisa ya mover la bandera como uno del Barça, como loco y yo venga a decirle "muchacho para que te metes en mitad del ojeo, que te van a dar un tiro que te van a encender como a una cerilla, que te van a escamochar, criatuuroooo, que pares. Menos mal que se me ocurrió decirle STOP y oye, se quedó clavado, como si llevase ABS.
Ya va terminando el ojeo y nos vamos acercando a las posturas. los tiros ya se sienten por encima de las cabezas hasta que se oye: "cuidado con los tiros de frenteeeeee" y veo que cae un trozo de chaparro al suelo y tengo la bandera más agujereá que los calzoncillos de mi abuelo. Pero es que los cazadores siguen tirando como si
fuéramos nosotros las perdices, sin respeto ninguno, como si herirnos fuese mas un objetivo que otra cosa. De pronto... ayayayayayayay, canta y no llores, me dieron un plomazo en la oreja y otro en el muslo. solté un buen voto "Me cao en ... y en ... y en San Pito Pato!!!! que me
habéis dado, cabro...!!! Pero nada, ellos dale que te dale a la escopeta. De secretario estaba mi
tío y le quitó la escopeta al cazador y le dijo que tuviera cuidado, pero eso le duró nada, en el siguiente ojeo
siguió agujereando a otros.
El día transcurrió sin más incidencias.
Cuando fuimos a cobrar, yo me esperaba cobrar más, porque los soldados destinados en misiones de guerra cobran mucho y yo no me arriesgué menos que ellos, pero me pagaron 45 € y encima te los dan como si me hubiesen salvado de la miseria. Casi pierdes un ojo o lo que sea
allí y te pagan una mierd...
En fin, una y no más, Santo Tomás, yo ya no voy más de ojeos... hasta este fin de
semana.
Si sigo vivo os seguiré contando.
Este fin de semana toca el episodio "Ojeos emocionantes con los Adolfos en Manzanares" Luego te digo quien soy, seguro que he ido a ojear contigo y todo. Soy amigo del Gran Atana y del Caballero y Grande de España, el Sr. Ignacio Torres Parrilla, y de Julian y cia.
No exagero nada, bueno, un poco, los ojeos son la leche. Yo ya he ojeado con todas las peñas del pueblo y desde luego con la que más me río es con la de los Adolfos. Me junto con Javi, Adolfo,, Dolfi, Julio(el hijo de la Victoria) y es que me troncho de la risa. Mira, una vez llevaron una cámara de vídeo de televisión de Castilla la Mancha y estuvieron filmándonos desde que salimos del Parris, jjjajaja. Había gente que se escondía de la cámara porque tenían dicho a varias chicas forasteras que eran ingenieros o abogados y como les vieran con las pintas esas, jajajjaja. Ese día me dieron una trompeta y yo pensaba "cuanto honor, me hacen jefe de este grupo y eso que soy novato"... y unos cojo...!!
aquí, al que le dan la trompeta hace más kilómetros que la Sepulvedana porque vas al final de cada ojeo para espantar más perdices que Benyer.
Venía a mi lado "El lindo" y decía a las cámaras Sacarme bien que soy el lindo" y el de la cámara se
partía de la risa.
En Manzanares es todo llano, es verdad y no hay monte, pero es que cuando hace frío te quedas mas helado que un candado. Este fin de semana yo le pegaba fuego a los cosos esos que son redondos que salen en los pedazos y que les llaman malos vecinos o algo así y eso
salía ardiendo un par de segundos y ya está. A pasar
frío, ni una sola jara para calentarte ni na de na. Y para cobijarte, como no te escondas
detrás de un gasón de calar, na de na. A mi me tocó una vez al lado de la cárcel de herrera y lo único que había para quemar eran cuatro tablas de una lata de cubanas, y cuando
conseguí pegarles fuego, vino Gregorio y nos puso a caminar casi corriendo que hasta que llegamos a la línea de escopetas seguro que pasó mas de media hora de paso al estilo legionario.
También he ido a ojear con los Trabajillos y tampoco te aburres. Te llevan por los caminos a toda velocidad y pareces un sparring de tanto esquivar cosas. Ahí por lo menos hay monte y cuando hace frío haces lumbre, pero cuando está el monte mojado, sales como una sopa y con el traje de agua hecho jirones.
Ahora, con lo que más me río es con un amiguete mío Bulgaro que habla muy poco español y cuando ve una perdiz mueve y mueve la bandera diciendo "Paaajarritaa, pajarrriiiiiiiiiitaaaaaa" y unas cosas que no le entiendo.
Seguiremos informando.
Saludos desde Romero y el Pozo Feliciano
El esvarete.
"El podaor"
Hola queridos paisan@s!!
Qué tal lleváis el esvarete?
Yo estoy dándole poco a poco y por eso quería advertiros sobre
sus peligros:
Estaba yo ayer esvaretando en los rubiales cuando de pronto me
levanto y me doy con una rama en los hijares ¡¡¡Me
"cagüen" la madre que parió a panete..!!! que dolor!
y entonces me dió por reflexionar por los peligros que acarrean
estas arbolitos a los sufridos agricultores.
Así que quería advertir a todos aquellos agricultores que
están esvaretando para que tengan cuidado.
el primero de los peligros que encuentras es la hierba que tienen
algunas (por lo menos las mías que están más liegas que la
porra del Castellón).Es que se te llenan las botas de cadillos y
luego pican más que un tábano. Cuando digo que la hierba es un
peligro lo digo con conocimiento de causa. Hace unos días,
esvaretando en los hijuelos mi gran latifundio de 30 olivas (gran
herencia de mi abuelo, jajajajaja)me di cuenta que tenían mucha
hierba y como me sobró tiempo, pues cogí una rastrilla y
empecé a hacerle un poco de suelos con tan buena suerte que
había un "panal de rica miel",como diría mi paisano
Quevedo, y lo derribé. Claro está que salieron disparadas y me
atacaron sin tregua igual que Bush a Irak. Me hebraron a
picotazos. Se me puso la mano hinchada y el párpado igual que el
de Rosi de Palma.
Bueno, ese es un peligro, pero a ver si con estas calores que
hacen no se acuerdan ustedes de las olas de calor de esas de las
que nos hablan en la tele. Nos dicen: quédense en casa, no
realicen trabajos pesados, beban líquidos en
abundancia...podían decir directamente que nos metiéramos en el
bar de la Isabel que tiene aire acondicionado y hay cerveza bien
fresquita!!!
Yo ya le he dicho a mi padre que es una locura salir a esvaretar
ahora, con el calor que hace, que a las olivas no les pasa nada
si no lo haces, pero él se empeña y hala, a esvaretar. Ahora
nos vamos con la fresca como dice él (a la madrugada) pero
ojalá que nos fuéramos con la fresca esa y no con la Bellota
que es con la que en realidad nos vamos. La bellota está suave y
está tersa, es verdad, pero te agota (menudos astiles hacen la
bellota, jajaja, luego dicen que todas las féminas son iguales).
así que otro peligro añadido son los golpes de calor, pero en
el pueblo se hace caso omiso a las autoridades sanitarias.
Podemos decir que los golpes de las olivas también hacen
peligroso esvaretar. En cuanto se descuida uno te sacudes un
cocotazo que te arreglas.
Bueno amig@s, vuestro corresponsal de los Rubiales se despide
hasta otra.
El esvarete.
"El tronchao"
Hola a tod@s. Cuánta razón llevas querido y estimado amigo,
lo de las varetas tiene tela. Me acuerdo una mañana que me
llevó mi padre a esvaretar. Yo recién llegaba de la discoteca y
él recién salía de la casa, pero me enganchó por banda, me
medio puse la ropa y palante. Pasaron las horas y me empezó a
picar el taladrillo, vaya resacón, fui al coche a escondías a
por la garrafilla de agua fresquita ¡¡Qué rica!! y me la
encontré ¡¡Vacía!!. El muy astuto no echó agua aposta (ya se
sabe que los viejos del pueblo aguantan mucho más que los
camellos sin beber agua en condiciones extremas), vaya mañana
que pasé, pero no todo estaba perdido, de repente ante mi
desesperación, entre los cadillos y la cava de la oliva veo una
garrafilla semi llena de ¿Agua? Síiiiii. Pero al moverla tenía
unas cosas blancas en el fondo, pero pensé - Venga, sólo un
traguillo; joer, me empiné la botella y casi me trago hasta el
barro del culo... Bueno, pero no me ha pasao ná hasta ahora.
Pero cuando llegamos al pueblo me vengué, cuando mi padre fue a
echar mano de la "damajuana" del vino, ya me la había
llevao yo a un cercao muy conocío en el pueblo pa bebérmelo con
mis amiguetes en una limoná. Toma del frasco Carrasco.
El esvarete.
"El
podaor-esvareteador."
Pero buen hombre!!! Yo también me creía que las aceitunas
crecían en un bote y que las vacas hablaban como en los dibujos
animados, y hasta que los tomates crecían de un árbol, pero
cuando uno va al pueblo se da cuenta de que las cosas no son tan
bonitas. Te cuento:
Las olivas, al igual que las cepas de viña, son unos plantas tan
agradecidas y familiares que para que te den el fruto las tienes
que mimar lo más posible. Así que las tienes que abonar, en una
época del año, fumigar (fuñigar como dice mi abuelo),
cavarlas, regarlas , esvaretarlas, y las viñas estallicarlas,
azufrarlas...
En fin, que para que te den un granito de uva o de aceituna las
has de mimar todo el año y hacerle visitas continuamente.
En el caso de las olivas, se esvaretan, como dice mi abuelo, que
es quitarle las varetas (como unas varitas pequeñas que le
crecen en el tronco y ramas) para que no estorben cuando pongas
los mantones.
En fin, que si quieres te vienes con mi abuelo y conmigo a
esvaretar y te enseño sin cobrarte nada el noble arte del
esvarete. Pero has de darte prisa porque para el Cristo ya
habremos terminado. Se van a quedar las olivas guapisimas para
Navidades, cuando las tengamos que recoger.
Los Rubiales son el mejor sitio para aprender a esvaretar, y el
Poleo también, aunque las Malvinas no se quedan atrás.
Me acabas de dar una gran idea y es que entre el Tronchao y yo
podíamos dar en esta página web un curso avanzado de
estallique, de poda, esvarete, de vendimia y de recogida de
aceituna, sin dejarnos el curso de fumigue, de azufrado, de echar
cobre...
Así que con la venia del administrador, si nos autoriza, lo
haremos en breve.
Saludos desde los rubiales.
Que cualquier tiempo pasado....
Pascual Gómez Fuentes
Animado por las divertidas anécdotas contadas me trago mi
pudor a escribir, y os cuento una mía. Animarse a escribir, que
todo es ponerse. Ruego indulgencia.
Debíamos de tener entre 8 y 10 años, El colegio no era cosa que
nos desagradara, ni tampoco el maestro: Don Agustín que nos daba
clase en las "escuelas de abajo" o sea en lo que hoy es
el corral de comedias. Y tan cerquita de las "alamedas"
de La Veguilla y las huertas anexas. En llegado el calorcito, los
árboles cubiertos de hojas y las acacias con su "pan y
quesito" los pajarillos nuevos de gorriones y especies
variadas, ya revoloteaban y piaban llamando a sus padres, que
agresivamente nos pasaban por encima con su "teo, teo
terreteteo" .
No podíamos resistir a la voz que
decía...." Coge el tirador y no vayas a la escuela por la
tarde, que allí te vas a adormilar y de cacería lo vas a pasar
mejor".
Y así lo hacíamos Francisco Galán y yo. ( Felipito. Todavía
no se le conocía por el nombre que todavía ostenta con orgullo,
y mucha gente no conoce su verdadero nombre.) Excelentes
compañeros, nos bastaba una mirada y todo estaba dicho.
Un día nos fuimos por la tarde a una de nuestras diversiones
favoritas: Formábamos con barro, piedras, juncos, hierba y todo
lo que encontrábamos unos atajadizos para construir charcones en
los que poder bañarnos en la rambla, al paso por el camino que
lleva al deposito del agua buena, debajo del actual almacén del
gas que entonces no recuerdo si estaba construido. Seguro que los
de mi edad los recuerdan.
Ahí nos dedicábamos a bañarnos, pescar peces y sobre todo
coger renacuajos. Animales fascinantes: una bola resbaladiza
que si apretabas demasiado se convertía en un amasijo de tripas.
Y las grandes transformaciones que tenían. Ahora con rabo, mas
tarde con patas traseras, después también con patas delanteras
y sin rabo, y de ahí a respirar fuera del agua y cantar con
fuerza. Sorprendente animal.
Cerca de la rambla había huertas que también se aprovechaban
del agua de la rambla y a las que tampoco niego que de vez en
cuando no hiciéramos una visita cordial, así como a los
melonares cercanos.
Una tarde de siesta nos estábamos bañándonos y cogiendo
renacuajos entre risas y jaleo, cuando Felipito levantó la cabeza del
agua y me dice en un susurro con cara de miedo:
-Viene mi tío. Como nos pille nos va a dar una que nos vamos a cagar y después
mi madre me va a dar otra paliza.-
Saltamos fuera del agua como nuestra madre nos trajo al mundo y
agarramos la ropa como pudimos y empezamos a correr "laero
arriba" en dirección a la carretera de la torre.
Su tío que ya nos conocía de alguna tropelía que hubiéramos
cometido en su huerta. (cosa de poco: algún melón, o alguna
"perrá" de habas, pero sin mala intención, pues comer
no es robar) empezó a perseguirnos con los brazos levantados,
tirándonos piedras y dando grandes voces:
-Hijos de
............., Cabr...................., esperaros
ahíiiiiiiiiiiii, no corraiiiiiiiiis. Os voy a cortar las orejas
con la navaja de los melones. Esperarse, no corráis.-
Cualquiera se paraba. Ni mirábamos para atrás.
Ni siquiera nos mirábamos entre nosotros.
El rastrojo que habían dejado al segar la cebada nos arañaba
las piernas desnudas y los pies no los sentíamos. Los cardos se
cebaban en nuestras plantas, pero os aseguro que no me impedían
correr. Las zapatillas las llevábamos envueltas en la ropa y no
estaba la cosa como para pararse a ponérselas.
Saltamos la carretera de tres zancadas y tiramos en dirección a
una huerta que había entre el cementerio nuevo y el viejo al
otro lado del camino del cementerio que todavía quedan algunos árboles.
Tras pasar la carretera de la Torre, su tío dejó de
perseguirnos y seguramente se tiro al suelo a hincharse a
reír, pues no dudo que con la carrera que llevábamos desnudos y
descalzos, con las caras de miedo, Seria para sujetarse la tripa.
Calcular el trecho que hicimos corriendo descalzos.
Nos paramos sofocados en la huerta y escondidos en sus árboles
comprobamos que ya no nos seguía el monstruo. Allí estuvimos
quitándonos todos las espinas y lavando con saliva nuestras heridas largo rato.
Nos ponemos la ropa y descubro que me falta un calcetín.
Bueno, un calcetín no tiene importancia. Habíamos escapado del
ogro que era lo importante.
Me dice Felipito;
-No se lo digas a tu madre que te va a
"cascar" a ti y como se lo diga a mi madre, yo también
voy a cobrar.-
-......¡ Como me va a pegar por un calcetín ¡-
-Que no es el calcetín....... es que va a preguntar que donde lo
haz perdido y, como se entere mi madre que hemos estado en la
rambla, me va a dar con la goma del butano, que no se hace daño
en las manos.- Decía Felipito.
-¡ Que no pasa "na"¡-
Ojalá le hubiera hecho caso. Fue entrar en mi casa y mi madre
ver que me faltaba un calcetín ( Tonto de mi, si me hubiera
quitado los dos no se hubiera dado cuenta)
Y de ahí pasamos al interrogatorio de tercer grado. Y
rápidamente pasamos a cumplir la sentencia: ZAPATILLA.
Era el modo de limpiar las culpas en mi casa.
Y de ahí se pasó la ley a la casa de Felipito. Su sentencia:
GOMA DE BUTANO. Ninguna rompe huesos.
Su madre lo perseguía por los patios enormes de su casa (o así
me lo parecían entonces) corriendo entre gallinas y perros.
Esquivando a su madre entre las enormes higueras y ciruelos.
Cuanta razón tenia. Que buen amigo y persona. Seguro que ya me
ha perdonado el no hacerle caso y la paliza que recibió por mi
culpa.
Cavando olivas en los rubiales.
El "podaor"
Hola a tod@s!!!
Os voy a contar lo que me pasó una vez cavando las olivas de los
Rubiales.
Hace ya muchos años me fui con mi abuelo a cavar olivas.
Me dieron un azadón de esos de Peto o no se como se llamaba,
pero eso pesaba más que un mal matrimonio.
Se pone mi abuelo en una oliva y yo en la misma y cava que te
cava y no avanzaba nada, solo incordiar a mi abuelo. Este se
enfadó un montón conmigo porque decía que no sabia y me puso
en una aparte.
El se cavó una y yo ya llevaba tres. Y le digo: Abuelo, que te
voy ganando" y él me tiró un gasón a la cabeza y me
decía: "Como no me vas a ganar, cacho méndigo, si parece
que va escarbando un gato".
Menos mal que era joven y esquivé el gasón al momento, que si
llega a ser ahora me da un gasonazo que me jode.
El caso es que yo ya estaba muy inflado de cavar y el abuelo mas
astuto que un conejo seguía y seguía. Les daba una cava
impresionante, arrimándoles tierra a los troncones, haciéndoles
un reguero, y no sé qué más cosas.
Yo iba a mi run run,sin prisas y haciéndolo lo mejor que podía
cuando de repente, doy con el azaón con una cosa muy dura que yo
pensaba que era una hita y venga a hacer palanca y no salía
"na de na". De pronto veo una cosa metálica y dije:
ahí va! ¿Te apuestas a que he descubierto un tesoro? Ahora
mismo le digo al abuelo que cave él si quiere que yo ya no
cavaba más porque era rico.
Así que me puse manos a la obra no sin antes decirle a mi abuelo
que yo ya no cavaba más y que en cinco minutos me iba al pueblo.
El me decía espérate que llegue donde estás que te voy a dar
yo irte "pal pueblo".
Hice un hoyo bueno y estaba sacando algo así alargado y medio
curvado. pero cual fue mi sorpresa que lo que encontré fue una
pieza del ala de una vertedera, "menudo tesoro". me
dió mi abuelo un estacazo en las costillas y me decía:
"anda, tío de los tesoros, cava que eres el mas perro y el
más enreda del pueblo, desgraciao jodío".
Así que mi gozo en un pozo, sin tesoro, con dolor de riñones,
harto de cavar y encima apaleado.
AH! pero es que me tocó regresar al pueblo en el coche de San
Fernando (unos ratos a pie y otros andando) porque dejé la
bicicleta al sol y un parche que le había puesto el día
anterior se despegó.
Moraleja: Las olivas hay que arrancarlas todas a rapaterrón.
De varios
"El podaor"
Hola muchacho!!
Que no se te olvide contar los San Marcos aquellos en los que
pasó lo de "Soy una Máquina" que eso es cojonudo.
Me estoy acordando también de cuando te subiste con el tractor
por encima de un manjano, eso también es cojonudo, jejeje.
Me acuerdo cuando fuimos a vendimiar un año juntos y me tocó de
pareja con tu padre y yo era la primera vez en mi vida que iba de
Wendi. Me decía: "Muchacho que llevas un esgranaero que
pareces un burraca, recoge eso que son cinco duros". Me
reía un montón con él. Hasta hacíamos más pinos que nadie
porque cuando se cansaba, como era el jefe, pues hacia lo que
quería.
Pues tu te quejas de tu padre del pescozón que te dió, pero
anda que el mío que me mandaba a quitar cardos a un peazo y
luego, cuando ya los tenia todos aburridos, llegaba y lo araba.
Se me quedaba una cara...
Otra vez me dió un marro de hierro que pesaba eso mas que un
matrimonio con cuernos y me mandaba a deshacer una hita que
había en tol medio del pedazo. Menos mal que era de caliza que
si no se me sale el fraile y to.
Dejé esa piedra que parecia sal igual que mis huesos. Lo más
cachondo es que iba en "embecicleta" como dice mi
abuelo y cuando llegaba al pueblo la gente se reía de verme con
el marro y me decían que si venia de cazar gamusinos. Menudos
gamusinos, vengo de darles el tostón a los de Australia, que
seguro que no les he dejado dormir la siesta.
Pero es que lo peor de todo es que fui a visitar a mi buen amigo
Ramírez y dejé la bicicleta aparcada en frente de la casa de la
Benjamina. Me di cuenta que había pintado un recuadro verde en
el suelo con pintura, pero no le di importancia, pero cuando
salí ¡Mon Dieu! que es eso? la bicicleta bicicleta pinchada y
la Benjamina con una navaja en la mano diciendo que en su casa no
aparcaba nadie, que el cuadro pintado en el suelo era suyo.
Pero gracias a la Benjamina me libré de ir a picar piedra porque
mi padre decía que eran más caras las cubiertas que darse la
vuelta en la hita al arar.
Más adelante contaremos las historias de Cirilo el de los
Gorrinos, las historias de Chuscas y su bici, las historias del
Ramírez, el Mundi...
Lo que le pasó a mi amigo de
Membrilla
El
"podaor"
Os voy a contar lo que le pasó a un amigo mío de Membrilla.
Ese pueblo es gemelo a Castellar, aunque nos cuadriplique en
habitantes. Son igualitos a nosotros en cuanto a costumbres y
todo.
Pues estaba mi amigo Juanjo en un cortijo de Membrilla tomándose
unos tragos con unos amigos, entre los que estaba yo. La mañana
iba transcurriendo tranquila cuando se le ocurre hacer una
apuesta con los amigos de que se bebía un botijo de vino de un
trago.
¡Anda cachondo! le dije yo. Pero coge el botijo y se lo empinó
entero. Era vino peleón, pero se lo chascó entero.
Pero claro, se agarró una melopea de las buenas. En eso que dice
quiere sacar a un perro que tenía de paseo. Lo saca y a los tres
pasos, dice que está muy cansao y se coge el tractor con los
araos y todo. Le había puesto un juego nuevo de golondrinas de
la bellota y plátanos de los buenos delante.
El caso es que ató al perro con una pita a los araos y se fue
por el camino del cementerio de allí, que es parecido al
nuestro. la gente va de paseo por allí y Juanjo decía:
"Pero que miran las burracas estas? Y mira para atras y ve
que el perro lo llevaba a rastras y estaba medio pelao de la
panza. El pobre perro no se le acercaba ya ni para pedirle de
comer y cuando pasaba cerca le hacia grrrrrrrrrrrrrr y se le
ponía el pelo de punta y to.
Pero es que lo peor estaba por llegar. Se hizo de noche y seguía
bebiendo más y más y más, hasta que se emborrachó del to y
decía que quería ir "anca las putas" y erre que erre
y nadie le hacia caso.
Cuando nos dimos cuenta había cogido el tractor y se fue al puti
club. Pero es que el muy canalla ni levantó los araos y se fue
arando el camino hasta el puticlub. Había un tramo que estaba
asfaltado y hacia unas chuscas, unas chifarritás de miedo y las
golondrinas se estaban quedando mas romas que una cuchara. Llegó
al puticlub y aparcó el tractor allí.
Desfogó y después regresó al cortijo de la reunión y esta vez
se vino arando otra vez, pero ahora regresó campo a través y
arrancaba cuanta cepa de viña encontraba a su paso. Un destrozo
enorme.
Después le dice a un amigo suyo: "Tu tenias 50 cepas más
que yo en el majuelo de la hoya del olmo, pues ya tienes las
mismas que yo, porque las he emparejado".
Claro todo esto tuvo un gran revuelo y lo buscaba la Guardia
Civil que es más astuta que una liebre y siguieron los rastros
hasta el cortijo.
Y Juanjo decía que había sido él, que como podían acusarlo
sin pruebas ni na. Y cuando le enseñaron los rastros que iba
dejando, sólo decía que vaya pena de golondrinas que las tenia
que volver a cambiar y que le iba a decir a los de las
golondrinas que los denunciaba por lo poco que le habían durado
(no sabía que había arado hasta alquitrán.
En fin, una buena multa que le cayó, pero como él dice:
"Que me quiten lo bailao".
saludos
El
"azá"
El
"tronchao"
Hola a tod@s. Me acuerdo una vez que estaba tranquilamente
durmiendo cuando de repente me despertó sobresaltao una voz muy
familiar de mala leche que me decía: -Levántate ya so méndigo
y tira pa la viña con la bicicleta, ahí te dejo el azá. Que no
te lo repita que subo con un cubo de agua fría...bla, bla, bla.
Madre mía, pensaba mirando el reloj, si he dormio 2 horas, si
parecesh que tengo todavía un cubalibre en el Tortas acumulao...
Cojo la bici, la garrafilla, el bocadillo y mi querida azá que
estaba en el capacho de goma, cubierta de agua. Tomo la carretera
de la Torre en dirección "FalconCrés" del pueblo,
ósea, "La Matilla" y de repente me rasco la cabeza y
pienso; La gorra, se me ha olvidao la gorra. No pasa ná, si no
hace calor (ahora). Llego a la viña después de hacer un
esfuerzo sobrehumano, dejo la bici donde cae y la merienda y el
agua debajo de una cepa gorda. Bueno vamos a ver como se da la
mañana. Llegan las 11, qué caloruzo, tengo el casco que me va a
reventar, agua, aguita fresquita, voy a comerme el bocata. Vaya
tela sardinas y con la resaca que tengo, y el pan, si es de la
semana pasá...Llegan la 1 del medio día y yo pensando en los
botellines de la Cabaña, con sus tapitas de magro con tomate...
De repente Dios me escucha y se parte el astil del azá, por fin
libre. Salgo corriendo a por la bici y me cago en tó porque la
dejé caer sin mirar y estaba encima de un cardo que tenía una
salud de hierro. La rueda de atrás pinchá. Ala, con la bici en
las costillas hasta la carretera pa que no se joda la recámara.
Mi gozo en un pozo. Pero Dios me seguía escuchando
porque...(continuará).
...porque por la carretera venía un tractor, le hice señas y
paró. El tractorista me miró de arriba a abajo y riéndose me
dijo: -Anda sube "bichete". Así que enganché la bici
en los araos y me engarvolé encima. Al llegar a los 4 grifos le
vocee que parase pero llevaba puesta una cinta de Antonio Molina
a toa mecha y no me oía. Tras mi desesperación, opté por
saltar a estilo legionario a la altura del quiosco de
"Tachuelas" (niños, no hagáis esto nunca en casa os
lo aconsejo, lo de la tele es to mentira) me metí un
porretillazo que todavía me duele, di más vueltas que un trompo
en una baldosa lisa con la puga nueva. Al incorporarme vi como
los muchachos que había en la plazoleta corrían hacia mi, y
pensé, "Qué majetes, vienen a ayudarme" pero No,
corrían a por los dineros que se me habían caído de los
bolsillos y que llevaba pa hacer la liga en la Cabaña. Yo los
comprendo, cuando era chico y veía una moneda de 20 duros se me
ponían los ojos como los de Enrique san Francisco.
Llegué por fin a mi casa pero con más sollejones que un día de
S.Marcos con mi primo (eso lo contaré otro día). Mi madre
cuando me vio se lió a darme collejas, y yo mama mama, que me he
caído... -Anda, vaya pestuzo a bodega que tiene tu habitación,
como vendrías anoche, me vas a quitar la vida, y la maceta de la
escalera ¡Hecha polvo! bla, bla... (entonces comprendía el
dolorcillo en la rodilla recién levantao).
Al día siguiente mi padre me decía sonriendo: -Ya te he
arreglao el azá májete..., Vaya tela, le había soldao un tubo
de hierro macizo... No, no se me iba romper otra vez no.
Otra "azá"
Otra vez me cuentas como coges la azá, la
técnica que ties abriendo cepas, a ver si eres del gremio o un
infiltrao; que me dá a mí que no has cogio una en tu vida.pero
ya lo decía Jesús : se pué enseñar a quién no sabe yo estoy
dispuesto, aunque tengo no mucha experiencia, como diría mi
agüela.Con la azá pasa lo mismo que con las olivas asesinas del
otro cachondo.
La azá produce en las manos, si no se pone protesción, unas
peazo begigas de nosecuantos megas que te cagas, otra cosa es el
astil; si es de madera como es natural, no como el de aquí el
amigo que lo ha soldao,como seas mu burro lo tronchas y como te
pille en mitad de la mano te la esuella y dos cosas rotas: el
astil, con la colleja de tu padre incluida y tu mano que no te
creas que por eso a otro día te vas a librar de ir con la azá
que te prepare el de la colleja de antes.En fín que ya se acaba
el abrir cepas y empieza el estallique y menos mal que pa eso no
hace falta la azá. un saludo a nachete que le tengo
pillao¡¡¡¡¡¡¡¡
El estallique
"El
tronchao"
Hola a tod@s. Todo el mundo está pendiente de la Bodaca Real y nadie piensa en que se acerca el estallique de las viñas. Para el que no lo sepa se trata de quitar a las cepas los tallos que le sobran,antes de que se pongan duros, para que las "ugüas" engorden sanas y nos den ese sabroso líquido que sale del sarmiento, que cuando la gente lo prueba pierde la verguenza y el conocimiento. Aaaaaaaahhhhh, que rico está fresquito o caliente, en vaso o en copa (a morro también), con tapa o sin ella, con amigos o sólo, en el campo o en el bar, en la salud o en la enfermedad, en las alegrías o en las penas, hasta que la la muerte nos separe Amén. Es que me emociono leche. Les podríamos regalar a los príncipes un fin de semana en la "Matilla" con los gastos pagados para que amaguen un poco la bisagra, aunque con lo altascos que son cuando se agachen dos veces toman forma de alcayata, y no es plan. Me acuerdo cuando iba a estallicar, bueno, cuando me mandaban ir; vaya rescolderas y con el caloruzo que hacía... me bebía la garrafilla de agua de una gargantá, entre la resaca del pedaco de la noche anterior y como apretaba el sol te cagabas la pata abajo. Y como iba sólo no hacía más que mirar atrás y no veía a nadie, y pensaba -¿Y si cuando llegue al pueblo se han ido todos y me quedo sólo? Y yo me respondía a mi mismo - Mejor tonto, aaaaaaahhhhhh los bares y las bodegas pa mí sólo, mi tesssssssoroooo, viiiiiinnnnnnnooooooo. Qué rico.
Campaña de vendimia.
"El
resabiao"
Os voy a contar lo que yo pasé una campaña de vendimia.
Resulta que estaba estudiando y necesitaba dinero y claro, como
en el pueblo sobra el trabajo, pues me tuve que conformar con lo
que había, que era la "Wendi peich".
Mi padre me decía que el trabajo era fácil y no se necesitaba
de ninguna preparación especial. Que bien!!y sin contrato ni
nada, ni seguridad social, "ni na de na" ibamos todos
tan legales como mister patera.
Era la primera vez que iba a la vendimia y eso que tenia 18 años
o 19, pero alguna vez me tenia que tocar.
Como no sabia nada, pues me busque un amo que para desgracia mia
me hizo pasar mas que el ciego al Lazarillo de Tormes. No es que
me hiciese pasar hambre, es que me llevaba a un ritmo infernal y
cuando llegaba la hora de comer, mas que hambre, tenia la espalda
tan molida que me acostaba.
Esta persona tiene fama en el pueblo de muy asuras, tan asuras
que nos íbamos de noche y llegábamos de noche. La gente se iba
a las cinco y él decia: "Nosotros no nos vamos todavía
porque ven a decir en el pueblo que somos unos perros
gandúles". Nosotros, en la cuadrilla estabamos pensando en
quien lo iba a matar antes, si Verbeén, Quillote o Juanito el
Patudo.
El muy canalla nos llevo a vendimiar un día lloviendo y todo.
y con los impermeables puestos y todavia levantaba las manos al
cielo diciendo que hacía un dia maravilloso. Será nazareno!!!
Para comer hicimos una hoguera con sarmientos del año pasado y
hacia mas frio que en Rusia y al arrimarme me quede sin traje de
agua porque se derritió con el calor. Asi que toda la tarde
lloviendo y acordandome de los antepasados de cierta persona (no
tienen culpa de nada, pero asi fue).
Amén de las veces que me corté con el dichoso tranchete que
tenian mis manos mas cicatrices que el de Rambo.
Pero es que no se acaban ahi las peripecias. Un dia de sol que
aporreaba ladee un poco la pampa y me encontre con un enjambre de
avispas que me pusieron como un alfiletero. Monos mal que no soy
alergico que si no hubiese cascao alli mismo. Y encima el otro
diciendo, hala, a vendimiar que vendimiendo se quita el dolor.
Rayos y truenos!!! Esa es la vez que más cerca he estado de
asesinar a una persona. Pero me contuve y segui
"disfrutando".
Al día siguente con un calor de perros estaba a la sombra de una
cepa una culebra de esas de escalera, que me dio un susto que pa
que. Del repuyo que di me cai de espaldas. Si, ya sé que son
inofensivas, pero me asuste. Pero es que el muy mezquino cogio y
la mato porque decia que seguro que se estaba comiendo las
"ugüas". Desde luego que no creo que asi fuera pero si
acaso comiese uvas ese bicho, que ruina le provocó?.
Otro día se quejaba porque decia que desgranabamos mucho y que
pareciamos "burracas", a lo que Quillote hijo le
contestó: Si que somos "burracas" pero es que usted es
un buitre, y nos está sacando hasta el higado.Él no escuchaba
nada, tan solo iba diciendo todo el dia: El carrasco ese lo seco
con legia y planto ocho cepas mas.
Pero es que me da hasta risa esto, jajajajaja. un dia se presenta
con una citroën c-15 para llevarnos a la cuadrilla. Todos
pensabamos que qué amable se habí a vuelto, pero no, amigos,
era para que llegásemos antes que el tractor y fuesemos
vendimiando. Cuando llegaba el tractorísta ya llevabamos varias
espuertas cogidas.
Pero claro, tambien economizaba en herramientas. Todo el mundo
tenia una pala mecanica y nostros un potro tradicional y encima
decia uqe era mejor para los musculos.
Asi que, por estas cosas y por otras muchas más, decidí no ir a
la vendimia en mi vida porque pasé mas fatigas que nadie y yo
creo que mis dolores de espaldas dimana de entonces. En fin,
gracias a este señor mi vida se acortó por lo menos cinco años
y una úlcera como una moneda de diez duros de los de antes me
acompaña desde entonces.
Saludos
El rubial me ataca
Cara cepa
Hola a todos!!
Se me olvidó el otro día contaros lo que me pasó este año por
meterme a licenciao e ir a la aceituna un día de nieblas.
Salí una mañana de diciembre a coger aceituna. Habia unas
nieblas que se podia cortar con una navaja.
Cuando llegue alli yo pensaba que nos íbamos a ir porque no se
veían ni las aceitunas y eso que eran negras. Pero no, allí nos
quedamos.
Venga palos con ellas y yo que me había duchado por la mañana me
di otra ducha alli, porque palo que pegaba agua que me caía en la
chepa, y si no, todo el codo para abajo.
El caso es que cuando me cambie de oliva llevaba unos zancos de
cuatro kilos de barro. Yo me subo en el manton y mi padre me
decía: Muchacho, si pareces a Mazinger, limpiate que te llevas
toda la aceituna en las botas. Efectivamente llevaba una buena
cosecha pegada en el barro.
Mi abuelo decía que era una apisonadora, que mirara por donde
iba, y por mirar al suelo, hala! porrazo con un troncón.
Estrellas y mas estrellas.
Amigos, cuando cambiamos de oliva y tiro de los mantones, me
creía que alguien se había subido, madre mía lo que pesaban entre
al agua y el barro. Muchacho tira, si es que estos niños del
yogur...
Vareando la pobre oliva y se oye zum, zum. ¿Pero qué es esto?
nos atacan? No nos atacaban, eran las aceitunas que pasaban
zumbando como balas las muy joias. Hasta que claro, una me
acertó en todo el ojo, que se me puso como una bota. Si es que
es un peligro, me la lanzó el de enfrente
Luego me metí dentro de la oliva y por pasante me dieron un palo
en la mano que casi me escamochan.
Lo peor de todo fue al salir del olivar que atascamos y todo.
Menos mal que estaba por ahí el buen Benigno y nos sacó. Decía,
pero que os pasa, bichetes?
Y cirilo el de los gorrinos dando voces al fondo. Ya no vuelvo
mas.
Ahora me pone el Porras de tapa aceitunas y ni siquiera la
quiero.
Saludos y cuidadin con las olivas
Olivas asesinas
Cara cepa
Hola! Atención a todas las personas que vayan al campo a
quemar ramas.
En Semana Santa pude observar que mucha gente del pueblo llevaba
la cabeza vendada, o un ojo tapado o cosas asi. Yo he investigado
y cual era mi sorpresa al saber que habían sido agredidos por la
olivas. Os cuento:
Tu vas tranquilamente a cortar ramas y ella en venganza o te
meten una hoja en el ojo o te dan con una rama en la cara.
También está la modalidad que te levantas y la mui joia ha
puesto un troncon en el medio y te sacudes en toda la chimenea, y
te sale un chichon como el de Mortadelo y Filemón.
Tambien agreden con la modalidad al suelo, esta consiste que
cuando estas en todo lo alto subido cortando los pirigallos, te
tiran al suelo igual que le paso al Tunillo. Y se no te matas lo
hace el motosierra que se queda el muy canalla sin apagarse
encendido al lado de la cabeza y tu diciendo, ay malandrin ahora
no te paras y por poco te arranco esta mañana.
Otra modalidad es la modalidad Bonzo, esta consiste en que cuando
vas tan tranquilo con un brazao de ramas, la oliva sopla y el
aire cambia y te pega una llamaritá que te achicharra las
pestañas, las cejas, el pelo y si te descuidas hasta el nabo.
Esta modalidad me ha hecho cambiar varias veces mi peinado. No
soy ningun skin head, pero cuando voy a cortar ramas me afeito la
cabeza y se jode que no me puede quemar.
En fin, amigos agrícolas, que las olivas se defienden de los
palos que les damos en la aceituna.
Yo creo qeu lo mejor de todo es arrancarlas todas y plantar cepas
de viña que son menos peligrosas.
Cuidaros. Yo me voy a la botica a ver si me dan algo pa que
crezcan las pestañas que no tengo ni una.
Carta del jefe indio Noah Sealth
Esta carta es la respuesta que envió el jefe indio al entonces presidente de los USA, Franklin Pierce hacia 1855 por la oferta hecha para comprarles la tierra a los indios y confinarlos en una "reserva". Murio en 1866, a los 80 años pero confirma que está vivo todo su mensaje.
Esta carta resultó ser falsa pero no deja de ser un ideal.
¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el
calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.
Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las
aguas, ¿cómo podrán ustedes comprarlos?
Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada
brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas. cada
gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el
sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi
pueblo. La savia que circula por las venas de los ,árboles lleva
consigo las memorias de los pieles rojas.
Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando
emprenden sus paseos entre las estrellas; en cambio nuestros
muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra puesto que es
la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y así
mismo ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son
nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; éstos
son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos
prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos
pertenecemos a la misma familia.
Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el
mensaje de querer comprar nuestras tierras nos está pidiendo
demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un
lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros.
El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por
todo no es fácil. ya que esta tierra es sagrada para nosotros.
El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es
solamente agua, sino también representa la sangre de nuestros
antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es
sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y
que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos
cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes.
El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son
portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si
les vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y
enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y
también lo son suyos y por lo tanto. deben tratarlos con la
misma dulzura con que se trata a un hermano. Sabemos que el
hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe
distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un
extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita.
La tierra no es su hermana sino su enemiga, y una vez conquistada
sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin
importarle. Le secuestra la tierra de sus hijos. Tampoco le
importa. Tanto la tumba de sus padres, como el patrimonio de sus
hijos son olvidados. Trata a su madre, la Tierra, y a su hermano,
el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se
venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la
tierra dejando atrás sólo un desierto. No sé, pero nuestro
modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus
ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizá sea porque el
piel roja es un salvaje y no comprende nada.
No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco,
ni hay sitio donde escuchar cómo se abren las hojas de los
árboles en primavera o cómo aletean los insectos. Pero quizá
también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende
nada. El ruido sólo parece insultar nuestros oídos, y después
de todo, ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar
el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas
de
las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada
entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre
la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo
viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con
aromas de pinos.
El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que
todos los seres comparten un mismo aliento -la bestia, el árbol,
el hombre, todos respiramos el mismo aire-. El hombre blanco no
parece consciente del aire que respira; como un moribundo que
agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si les
vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire nos es
inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que
sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de
vida, también recibe sus últimos suspiros, y si les vendemos
nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como, cosa aparte y
sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda
saborear el viento perfumado por las flores de las praderas. Por
ello, consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Si
decidimos aceptarla. yo pondré una condición: El hombre blanco
debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles
de búfalos pudriéndose en las praderas. muertos a tiros por el
hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no
comprendo cómo una máquina humeante puede importar más que el
búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir.
¿Qué sería del hombre sin los animales'? Si todos fueran
exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad
espiritual. Porque lo que le suceda a los animales también le
sucederá al hombre. Todo va enlazado.
Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las
cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra
está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de
que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos lo que nosotros hemos
enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre.
Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurriría a los hijos de la
tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen así
mismos.
Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre
pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va enlazado, como la
sangre que une a una familia. Todo va enlazado. Todo lo que le
ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El
hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo
que hace con la trama se lo hace a sí mismo.
Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de
amigo a amigo, queda exento del destino común.
Después de todo, quizá seamos hermanos. Ya veremos.
Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra un dia:
nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El
les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les
pertenezcan: pero no es así. El es el Dios de los hombres y su
compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre
blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se
daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se
extinguirán, quizá antes que las demás tribus.
Contaminan sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus
propios residuos. pero ustedes caminarán hacia su destrucción
rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los
trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dió
dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un
misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan
los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los
rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres
y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables
parlantes.
¿Dónde está el matorral?
Destruido.
¿Dónde está el águila? .
Desapareció.
Termina la vida y empieza
la supervivencia.
Si te ha interesado esta
historia no dejes de leerte lo del enlace mas abajo. De como la
realidad no es tan bonita como los mitos.
http://mitosyfraudes.8k.com/articulos-3/seattle.html
SENTARSE
A LA MORISCA:
Por Elías Cobos Fuentes
Esta expresión, además de no emplearse muy a menudo, no se
suele uno sentar de esta guisa, pero si pudiéramos preguntar a
un poblador de esta villa que viviera en el siglo pasado,
posiblemente si sabría respondemos.
Pero vamos a trasladamos a nuestro templo parroquia!. La imagen
que vemos ahora en cuanto a su forma o estilo no es la original,
lógicamente, pero tampoco la de la distribución de sus bancos,
aunque sí la de su altar. Los bancos para la feligresía, en el
concepto actual son muy nuevos, al menos aquí. Pocos eran los
privilegiados que se sentaban, pues apenas había dos parejas de
bancos y las de los oficiantes y acólitos. En estos bancos sólo
se sentaban los cargos concejiles y eclesiásticos de la Orden
cuando asistían a misa. Hay un banco que se encuentra bajo S.
Isidro que curiosamente estaba partido. A la derecha y separados
por dos reposabrazos con balaustres se sentaban los dos alcaldes
ordinarios ya su izquierda los 7 regidores del concejo u otros
cargos concejiles. En los otros 3 ó 4 bancos restantes se
sentaban las pocas familias hidalgas, mayordomos y alféreces de
hermandades, etc.
Otra razón muy obvia para no saturar de bancos las iglesias, los
enterramientos. No había cementerios abiertos como ahora: las
inhumaciones se hacían en el interior del templo. Según era la
importancia del finado se le enterraba más adelante o detrás
del altar, tanto si era hidalgo o no. Atrás había, en la
antigua puerta del poniente un osario para pobres y párvulos
(niños sin bautizar y mendigos). En nuestro Archivo Parroquia!
se conservan 2 libros de enterramientos del templo con un plano
cuadriculado de 374 sepulturas que ocupan absolutamente toda la
superficie de la Iglesia.
Pero no nos alejemos de nuestro cometido de explicar cómo se
sentaban los demás feligreses. En vez de llevar silla o
-reclinatorio llevaban una alfombra (los más
pudientes) o una estera de esparto para los más modestos y
"sentándose a la morisca" oían misa. Así de fácil,
pero así de ancestral y de entrañable, este pueblo hasta
mediados del siglo XIX ha conservado una forma secular de
sentarse en los oficios religiosos. Tras acabar el oficio, el
feligrés enrollaba su "morisco asiento"
lo apoyaba en las paredes laterales para poder usarlo en otra
ocasión. Es una anécdota, para mí inédita que me lo
verificaron dos ancianas que oían de sus abuelas y bisabuelas
este dato tan curioso.
Un gobernador y un
alcalde castellareño.
Por
Elías Cobos Fuentes
Para muchos el
número trece puede estar lleno de superstición o de incógnita.
El origen es precisamente de la mismisima Orden de Santiago
cuando el Papa Alejandro III en una Bula aprueba la Fundación de
dicha Orden y que sean trece los frailes los que elijan el
maestre del Consejo (inicialmente también 13 caballeros).
Aclarado esto, estos 13 nombres de futuros alcaldes se metían en
un cántaro o puchero, también en una urna. Estos papeles o
cédulas con el nombre de cada uno se envolvían en unas bolas de
cera que celosamente se guardaban en un arcón del Ayuntamiento
junto con los cantarillos y los saquitos de las bolas (de ahí la
palabra "insaculación=Votación)
La mecánica de la votación consistía en sacar 5 bolitas, de
los cuales los dos primeros desempeñarán el oficio hasta el
año siguiente y las restantes se guardaban aparte para renovar
el cargo al año siguiente, siempre por S.Miguel, o si fuera
necesario un sustituto por muerte u otra causa. Este sistema se
repetía cada 5 años. Sin embargo, contaban mucho las razones de
poder de familias oligárquicas en la vida de los pueblos que
controlaban desde las posiciones para acceder a cargos del
concejo hasta para puestos de la Orden (caballeros de sierra,
regidores, etc.)
La lucha por acceder al poder estaba llena de argucias y
artimañas. Cuando se alteraban las votaciones en el famoso
cantarillo se le llamaba "pucherazo", palabra
que aún se mantiene cuando hay "argucias y trampas
electorales" .
Un famoso pucherazo tuvo Castellar allá por 1692, siendo
gobernador del Partido de Infantes D. Damián Carreño, un
militar venido de Madrid y que en sus tres años de cargo por
estas tierras, llenó sus cercas de reales y estos pueblos de
contrariedades y deudas. Este "Roldán" del XVI anduvo
por Castellar de Stgo. solicitando votos para el citado Pedro
Gallego, vecino de esta villa quien le regaló a D. Damián una
"mula nueva de cinco años" para que lo "hiciese
alcalde". Así en la insaculación de aquel 1693 se alteraba
de tal modo, que salió D. Pedro Gallego como nuevo alcalde,
aunque con un escándalo mayúsculo.
La lista de barbaridades del dichoso D. Damián en sus tres años
de gobernación fue mayúscula. Desde quedarse con dineros de
transacciones de milicias en Infantes, los dineros de concesión
de arbitrios en Montiel, Villamanrique o la Osa de Montiel, hasta
quedarse con la diferencia ganada en 3711 fanegas de trigo en la
recaudación de rentas reales, teniendo esta cantidad de trigo
retenida de Noviembre a Enero, subiendo 21 reales por fanega.
Llegó a comprar casas y grandes heredades, llegó a tener más
criados que los normales, 17 cargos a su mando (eclesiásticos,
caballeros, escribanos, etc. ) y cuando salía era en coche de
seis mulas amén de un alguacil de campo a caballo, otro para su
hijo y dos cerriles (2 cabezas de ganado mular sin domar).
Extraído
de La Espadaña. Revista bimensual que edita la parroquia de
Santa Ana en Castellar de Santiago
Cosas de mi abuelo.
(Referido por mi padre.)Se encontraba mi abuelo arando en el campo, como se hacia de antiguo, con mulas y arado romano. La labor que debía estar haciendo no debía de ser muy buena, cuando el dueño de pedazo de tierra, se acercó a el le comentó que los surcos no iban en modo alguno derechos. Que lo mismo se inclinaban a izquierda que a derecha dejando una labor muy desigual. Mi abuelo mirando lo hecho comentó: " Siento mucho que queden torcidos, pero es que los surcos son demasiado largos para el "peazo" y tengo que doblarlos para que cojan en el".
Arar no araba bien, pero ingenio no le faltaba. Q.E.P.D.